Estás en la mesa con colegas diseñadores, un director de arte y un director creativo. La pantalla muestra diseños hechos por ti para ser criticados colectivamente. Esta es la primera vez que todos vosotros consideraréis los conceptos iniciales. El diseño sigue, uno a uno, y el trabajo comienza a fluir.
Esta es una frase que oirás a menudo: “El diseño está en los detalles“. Con el diseño, prestando atención a los pequeños detalles – y en algunos casos, obsesivamente enfocándote en “lo que no está bien” – puedes conseguir un diseño de “casi” a “eso es” y seguir más allá.
Asisto a las reuniones en las cuales los diseñadores presentan sus diseños – normalmente en la primera ronda – por primera vez. La mitad del tiempo el diseñador que presenta los diseños muestra un producto áspero en la pantalla y piensan que el diseño está hecho al 90-100%. Pero el diseñador experto en los detalles sabe que el trabajo expuesto sólo equivale al 50-70%. Puedes ver el trabajo preliminar, la fusión, y sentir el diseño delante de ti, pero sabes que no está terminado.

El objetivo de unificar los detalles es conseguir pensar críticamente y presentar el mejor diseño posible que puedas hacer – esa es la ronda 1. En esencia, quieres que tu diseño esté listo para una presentación real al cliente. Así que, ¿cómo tener un diseño al 100%? . Algo común entre los diseñadores es sentirse que se ha precipitado: tienes una fecha límite, estás bajo presión. Pero si te preocupas por tu arte y tus ideas, te tomarás tiempo extra, quizás trabajes hasta tarde por las noches, como todos hacemos, y añadas ese toque que sabes que hará a tu trabajo brillar. Sabes que esa forma de pensar se consigue cuando piensas, “Oh, sabía que tenía que haber intentado eso” Hazlo la primera vez que se te pase por la cabeza. No permitas que alguien que revise tu diseño piense en una idea en la que ya habías pensando.
Los consejos y las técnicas fortifican cualquier herramienta del diseñador, pero debo aventurar que el pensamiento crítico sobre un diseño es tan importante como las herramientas y habilidades necesarias para producirlo.
Aquí tienes una guía de comprobación e inspiración para conseguir que un sitio esté hecho, hecho, hecho. No dejes nada sin comprobar y no dudes sobre el diseño que presentas – déjale que brille.
El Experimento
No es insólito para mí crear hasta cuatro bocetos simultáneos para solamente la primera ronda de presentaciones de diseño. Yo suelo usar esos para “dar una primera impresión” de los diseños. Una navegación o el tratamiento del logo que no funciona en un boceto podría funcionar en otro boceto. Esto te permite tener lo que yo llamo “el Hermoso Error” – colocando elementos en otros ambientes que crean posibilidades. En lugar de que un diseñador se sienta bloqueado, sin inspiración, lanzas ideas que plasmas en bocetos y ves adónde llegan. Conseguir empezar es la mitad de la batalla.
Siguiendo con lo mismo, no tengas miedo de empezar. Si algo no funciona, ciérralo y tíralo a la basura. Si crees que la navegación es demasiado bonita, recuerda cómo la hiciste y comienza desde ese punto en el siguiente diseño. La meta es refinar, una y otra vez.
Opciones
Hay muchas elecciones que se pueden hacer cuando estás diseñando – tanto el tipo, los colores, el tono del sitio. Algunas veces, me gusta lanzar muchas cosas en un diseño para ver lo que encaja y algunas veces empiezo con lo mínimo. Esfuérzate en hacer elecciones simples y sencillas. Si hay una forma más fácil de diseñar algo, hazlo. La elección complicada será complicada para el cliente y su audiencia potencial a menos que puedas construir una compleja interacción que parezca simple.
Sé constante
Una vez que hagas las elecciones, llévalas a cabo. Si eliges rellenar los artículos con columnas de 10 pixeles pero usas 15 píxeles en las áreas de texto largo, asegúrate que los bocetos reflejan esas decisiones. Guarda apuntes mientras diseñas – de este modo formarás una buena base para una guía de estilo. La consistencia demuestra la sofisticación y muestra que entendiste totalmente y tomaste decisiones razonables. La consistencia debería ser transparente.

Finalización
Termina el diseño. No pierdas ni un pié de página ni ningún detalle. No digas, “eso se rellenará más tarde – No tuve tiempo”. Saca el tiempo para ello. No des ninguna razón a los otros para torpedear el diseño o permitir que alguien se fije en los pequeños detalles – desechando el resto del trabajo. Son esos pequeños detalles los que merecen tu atención. Los directores creativos, los directores de arte y especialmente los clientes perseverarán en detalles como estos así que asegúrate de que los detalles estén ahí.
Avanza, retrocede, vuelve atrás: equilibrio
Durante un diseño, lo mejor es dejar el mismo de vez en cuando – incluso sólo para almorzar o para descansar 15 minutos. Mira algo más. Vuelve y mira de nuevo tu diseño. Piensa en tus primeras impresiones. Tu propia reacción probablemente sea similar a la de aquellos que lo ven por primera vez. Toma nota y revisa o cambia tu diseño basándote en esas impresiones. Independientemente de lo “chulo” o “perfecto” que pudiera ser un elemento, si no sirve para tu diseño de una forma útil, deshazte de ello e intenta algo nuevo. Distánciate siempre y reconsidera tu diseño.
Cierto como la vida misma
Sé tu propio crítico
Si conoces bien al equipo con el que trabajas normalmente, el cliente, o las necesidades del cliente, mira tu diseño como si estuviera cerca de terminarse y piensa en aquellas partes que, potencialmente, pueden plantear preguntas o preocupaciones. Ten una respuesta sólida para las decisiones que has tomado.

Complejidad es simplicidad: menos es más
Cuando hablamos de “menos es más”, nos referimos a cosas diferentes. Por ejemplo, algunas veces el diseño necesita reducirse. Tiene demasiados elementos. O un diseño se ahoga con tantos colores. Cuando hacemos un trabajo en los detalles, “menos es más” es dejar una sola cosa que es necesaria y hacerla armoniosa. Permitir que la complejidad esté en la simplicidad – un diseño no es útil cuando se percibe como complejo. Un diseño debería ser útil, simple y franco – permitir que la complejidad brille a través de la simplicidad.
La obsesión es sana
Si no me siento bien con la navegación o con un widget multimedia que muestra fotografías, me siento y construyo un pequeño boceto hasta que encuentro algo que encaja. El diseño es un puzzle que puedes crear tú mismo – tienes todas las piezas, pero eres tú quien decide cómo juntarlas. La perfección no es algo para lo que haya que esforzarse, pero estar cerca es perfecto – deja especio para la exploración, el diálogo y el estudio.
Me encuentro pensando sobre diseños. Estoy trabajando en diferentes periodos del día – en la ducha, haciendo la cena, o paseando en la tienda de la esquina. Pequeños, momentos tranquilos cuando tengo brechas y resuelvo problemas. Esos son las veces en las que aparecen los detalles adecuados. Esto no es facturable a menudo, pero es un buen ejercicio para pensar sobre el diseño antes de ponerte a ello. Yo no diseño mucho usando lápiz y papel; me gusta permitir que el diseño se filtre y crezca en mi mente antes de ponerme a ello en una pantalla. Imagino la forma, el sentido, y los detalles. Me encantan los detalles.
Trabajar los detalles no es fácil. Toma su tiempo, inspiración e imaginación. Es, sin embargo, una práctica muy buena – te permite cultivar tu ojo crítico para ayudarte a tí mismo y a tus compañeros diseñadores. Confía en los detalles y tus diseños destacarán.
(Fuente: Alistapart.com, traducido por Encarni para nerv)

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