Nos complace presentarte un estracto del capítulo 13 del libro Diseño de formularios web: Rellenando los huecos, de Luke Wroblewski (Rosenfeld Media, 2008), con un 10% de descuento con el código ALAWFD cuando lo compres desde el sitio del autor – Ed.

Sólo vendré a decir esto: Los formularios de registro deben morir. En la introducción de este libro describí el proceso de tropezar o que te recomienden un servicio web. Tú llegas impaciente para contratarlo y, ¿qué es lo primero con lo que te encuentras? Un formulario.

Podemos hacerlo mejor. De hecho, creo que podemos conseguir que las personas se adapte a los servicios digitales en vez de decirles cómo trabajan tales servicios y por qué deberían preocuparse por usarlos. También creo que podemos hacer esto sin hacerles rellenar completamente un formulario como primero paso.

Pero antes de que consigamos el potencial (tu salida de los formularios “aburridos”) vamos a echar un vistazo al proceso de contratación de un servicio online. 2007 fue un año de libertad para el vídeo online, por ello es normal asumir que muchas personas utilizaron internet para publicar uno de sus vídeos. Quizás oyeron hablar de Google Vídeo como un buen lugar donde hacerlo. Una vez llegados al sitio, encontraron un link para compartir su vídeo y, ¿qué pasó después? Encontraron el formulario. Figura 13.1.

Figura 13.1 Un formulario da la bienvenida a los nuevos clientes de Google Vídeo.

Se te solicitaba que dieras tu correo electrónico, seleccionaras una contraseña, les dieras tu nombre, tu ciudad, verificar una extraña palabra, aceptar los usos del servicio y, finalmente, conseguirías lo que había detrás del formulario.

Ahora comparemos este proceso con este otro de un servicio de vídeo online: Jumpcut. Lo primero que te llama la atención es el diseño de Jumpcut, como se ve en la Figura 13.2, es “Haz una película y prueba una demo”. De forma directa, es interesante decir cómo trabaja Jumpcut y por qué para ti es genial. Así que vamos a profundizar.

Seleccionando “Haz una película” (“Make a Movie”) te lleva a un campo sencillo para el título de tu película y unas pocas opciones que puedes utilizar para subir archivos media (música, imágenes, etc.) para tu película. Seleccionando “Subir” (“Upload”) desde esta lista te permite añadir imágenes, audio, y vídeo desde tu ordenador. Una vez que lo hagas, podrás pasar al editor de vídeo de Jumpcut. Aquí podrás editar tu película, añadir estilos, coordinar el audio, vídeo, imágenes y mucho más.

Figura 13.2 El proceso de añadir un vídeo a Jumpcut te presenta los servicios de los que dispone el sitio, llamado edición de vídeo online.

Hasta ahora, ningún formulario. Sólo cuando quieres publicar o compartir tu película es cuando Jumpcut te pide tu nombre y correo electrónico para poder acceder a la películas que has hecho. A través de este proceso, aprendiste lo que hace Jumpcut y lo hiciste sin tener que saltar a un formulario de registro. Eso es un proceso gradual.

Vamos a echarle un vistazo a otro ejemplo. Geni es un servicio web que permite a cualquiera construir un árbol genealógico y compartirlo con su familia y amigos. ¿Qué es lo primero que los clientes potenciales necesitan hacer cuando llegan a Geni? ¿Rellenar un formulario de registro? No, hacen su árbol genealógico. Después de todo, para eso es Geni.

La primera página de Geni (Figura 13.3) deja claro para qué es el sitio. Así que comenzamos creando un árbol genealógico introduciendo tu nombre y correo electrónico. Después puedes añadir a tus padres, sus hermanos o tus hermanos, y, en poco tiempo, tendrás un árbol genealógico precioso. Mientras estabas con él, Geni te envió un correo con tu nombre de usuario y contraseña para que puedas volver a tu árbol genealógico siempre que quieras.

Figura 13.3 El proceso de Geni para crear un árbol genealócio no cuenta con formularios de registro y la gente se enteró del servicio enseguida.

De nuevo pasamos por un proceso gradual, aprendiste lo que hace una web y lo hiciste sin ningún formulario de registro explícito para poder tener muchas informaciones. En el caso de Geni, su acercamiento al proceso gradual les ha permitido tener cinco millones de perfile en cinco meses. No está nada mal.

Vale la pena darse cuenta de que ningún servicio web que establezca automáticamente una cuenta para sus clientes confundirá a las personas sobre si tienen o no una cuenta ya. Después de todo, ellos no crearon una explícitamente. Por consiguiente, estos servicios tienen que asegurar un camino fácil para que la gente acceda a su cuenta si no ven o eligen ignorar el correo electrónico que se les envió sobre la información de su cuenta.

Otro ejemplo de proceso gradual lo encontramos en TripIt: un servicio web que permite que la gente cree un itinerario de viaje, completo con el tiempo y un mapa de direcciones, usando sólo sus correos de confirmación de vuelo, hotel y alquiler de coche. El primer paso para empezar es enviando a TripIt un correo para confirmar el viaje próximo o ya pasado. TripIt nos reenviará una nota con la información necesaria para acceder automáticamente a un itinerario de viaje creado de manera personal (Figura 13.4).

Figura 13.4 Usar TripIt comienza por expedir un correo electrónico confirmando el viaje (no vinculante).

De nuevo, el primer paso para utilizar TripIt no es un formulario de registro. En lugar de eso, aprender cómo funciona el servicio utilizándolo. TripIt recoge tu nombre y dirección de correo electrónico de los correos de confirmación que envías al servicio. Desde ahí, si quieres editar tu nombre, correo electrónico o crear una contraseña para acceder al sitio, puedes hacerlo. Los cambios se podrán hacer ahora que sabes cómo funciona el servicio y en lo que te beneficia.

Cuando investigas si el proceso gradual puede ser el correcto para tu servicio web, es importante que consideres cómo una serie de interacciones puede explicar cómo pueden utilizar tu servicio los clientes potenciales y por qué les es beneficioso. El proceso gradual no será adecuado para distribuir un formulario de registro de diferentes entradas en páginas separadas.

Mientras me deleito con el formulario de Fidelity’s myplan (Figura 13.5) por su intento de hacer una planificación financiera más divertida, no estoy seguro de que distribuir cada una de sus entradas en diferentes páginas web y presentarlas como una entrada deslizante sea la mejor forma para conseguir su objetivo y hacer que la gente entienda lo que Fidelity puede hacer por ellos.

Figura 13.5 El formulario de Fidelity’s myplan divide una serie de entradas en una sola dirección.

Las mejores prácticas

  • Cuando planees la experiencia inicial de un cliente para tu servicio web, piensa en cómo puedes evitar los formularios de registro a favor de un proceso gradual.
  • Si no puedes optar por un proceso gradual, asegúrate que le das a los clientes potenciales una información entendible de cómo pueden usar tu servicio y por qué deberían usarlo.
  • Si eliges auto generar cuentas para clientes potenciales, asegúrate que pueden acceder fácilmente a sus cuentas. Si escoges autogenerar las cuentas para los clientes, asegúrate de que hay una forma fácil para ellos para acceder a su cuenta. Las posibilidades de que las personas no hagan caso o no vean los correos de creación de cuentas son muchas y pueden no saber si tienen o no una cuenta.
  • Evita los procesos graduales en las soluciones que lo único que hacen es distribuir las diferentes entradas en un formulario de registro a través de múltiples páginas. Es una buena posibilidad de reducir la eficacia y no gustar a nadie.

(Traducción del artículo de Alistapart.com, “Sign up forms must die” de Luke Wroblewski por Encarni. Las imágenes son propiedad de a Alistapart.)